Desperté de mi sueño a eso de las 5:00 a.m y me encontré con dos hombres muy guapos que me preguntaron si era nueva, claro que no podía mentir, con mis pintas se notaba a la legua, de modo que asentí, y ellos me preguntaron si necesitaba ayuda con algo. Les explique que mas que ayuda necesitaba un milagro, a lo que ellos solo se limitaron a reír.
Acto seguido, se sentaron a mi lado y me enseñaron a moverme, a editar a mi avatar que bastante mal estaba y me dieron dinero y algunas direcciones para que visitara así compraba complementos para quedar por lo menos un cuarto de guapa que las otras mujeres que se paseaban a mi lado con sus cinturitas de avispas y sus ojos celestes como el cielo.
Compre un cuerpo, si lo se suena increíble, pero así fue, compre lo que seria mi nueva figura a partir de ese día, también compre mi piel, y mi cabello.
Al terminar el día, era casi tan guapa como cualquiera de las otras chicas, y además me había echo dos fantásticos amigos, que gustosos me vistieron como a una modelo y me sacaron fotos.
Y ese fue mi comienzo en el increíble mundo de second life, donde dejar de ser patito feo para ser cenicienta es posible en solo 5 minutos y unos cuantos clicks.